martes, 9 de junio de 2009
ELOGIO DE LA MUJER BRAVA
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
lunes, 23 de marzo de 2009
Creer en el amor...???
No creemos en la sensiblería cursi barata pero si en el Amor, el que se construye… ese… bajo este sentimiento enmarcamos no solo al amor de pareja sino también a la amistad. Las tías creemos en la amistad entre el hombre y la mujer, si somos distintos es para complementarnos. No creemos en la amistad que se confunde o se basa en algún interés agregado. Creemos como religión en la amistad tan auténtica que merece gestos de cariño y presencia, un llamado, una torta de chocolate para un amigo que pasa solo el cumple, un salir corriendo porque escuchaste medio triste a tu amigo por teléfono, acompañar a alguien que tiene q hacer un trámite o escuchar seisientastreintaycuatro veces la misma historia o reírte siempre del mismo chiste.
Si es necesario nos emocionamos con una película o lagrimeamos con un libro, por lo general que hablan del amor en el que creemos sin más cuestionamientos. No solo porque existe en si mismo sino porque cada una fue atravesada por él en distintos momentos de su historia. Porque Las tías son minas con historia, eso les hace tener identidad y esta vocación
Nuestras armas son el arte de la baba y de la domesticación de los seres salvajes, la negociación verbal discursiva, libros variados, el humor ácido (que permite decir todo con una picardía poco angelical) y el porrón, si es tibio hacemos el esfuerzo.
En ese escenario somos las minas con las que se puede hablar de todo y nuestros amigos, los imprescindibles, nos eligen para charlar.
El riesgo mayor, por permanente y contagioso, es permanecer en ese rol siempre e ineludiblemente. No hay que excederse, sino nunca te verán como una hembra apetecible y te verán como una paloma mensajera a la que les da lastima voltear.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Cumplir 30
Es llegar a un punto y mirar para atrás. Mirar y ver… malas elecciones, otras maravillosas, necedades y sabidurías. Todo plasmado en imágenes que reflejan lo que ha sido tu historia que desde que saliste de la panza de la madre que te parió hasta hoy han pasado 30 años.
Uhhhh… suena terrible, pero si miras, ves que hay raspaduras curadas, heridas cicatrizadas y machucones aún visibles.
Sabés que es eso? Las señales de haber vivido hasta acá con intensidad, y no sin tropezones, que son los que deja marcas. Los éxitos son más silenciosos e invisibles.
Es la experiencia de no haber sido una muñeca de cristal y haberse dejado atravesar por el amor y sus visicitudes, por dejar que el viento te despeine, por dejar que el sol te queme.
Hoy tendrías que agarrar una velita o 30 y soplarla por vos y ponerte bailar y hacerte el desayuno. Hoy tendrías que mirar para atrás y ver los amigos coleccionados a lo largo de la trayectoria, las miradas, los abrazos.
Hoy mira para atrás y mirate, vas a ver la mujer que sos.
Mirate al espejo y maquillate así vas linda por el mundo desplegando tu esencia.
Cuando pregunten que te pasa, porque te lo van a preguntar, no digas que cumplis 30, decí que estás maravillosa, porque no va a faltar quien cuando le digas el número fatídico piense “ya los cumplió y el pescado sin vender”. Y si alguien te lo dice, o te mira con suspicacia pensándolo en silencio, plantá nuestra bandera y decí en voz bien alta: Es lo que hay! Y soplá las velitas de nuevo y con orgullo…
lunes, 16 de marzo de 2009
¿Qué... quiénes somos?
Dícese del ejemplar femenino capaz de contener, dar apoyo y escuchar como don innato (casi por cuestión genética) a su par masculino sin condicionantes y sin esperar reciprocidad frente a dicho acto, es decir gratuitamente, solo por vocación. Pero poseen en esa vocación por el camino recorrido y la experiencia acumulada que le permiten la apertura de la escucha y el entendimiento.
Fundamental, las tías somos varoneras de ley. Las varoneras son, como dice Hernán Casciari en “España, decí alpiste”: “hembras de pelo suelto, sin maquillaje, despreocupadas… la cualidad paradójicamente de la varonera es que teniendo el típico objetivo feminista (la igualdad de los géneros) es en esencia machista: no odia a la mujer sino a la dama beligerante que proclama el feminismo como bandera. Las feministas luchan por acceder a los tópicos más triste del hombre… a las varoneras en cambio, solo les apetece compartir el espíritu lúdico y cultural masculino…” nosotras diríamos el fútbol, el truco y otros menesteres.
Retomando a Casciari podemos agregar que “las orgullosas varoneras son las que se quedaban hablando, bebiendo y riendo hasta q despuntaba el sol...” “ Si mezclo a las cuatro clases de mujeres q existen en el mundo la puta, la madre, la esposa y el resto el resultado me da increíblemente a aquella varonera…”
Las tías no somos feministas, ni barbies ni machones…somos chicas baba
Somos mujeres, no niñas…
'Y es que las mujeres que verdaderamente valen la pena conocer han sido, antes que mujeres o madres, antes que tirabombas o putas, antes que todo, orgullosas varoneras que se quedaban con nosotros hablando y bebiendo y riendo hasta que despuntaba el sol. Y lograban, ellas solas, que nos sintiéramos iguales, pero no iguales del verbo género, sino iguales y punto. Hermanos. Las feministas de eso entienden bien poco. Y los hombres también.'
Somos MUJERES:
hacemos baba
amamos
pensamos
hablamos
sentimos
y no nos arrepentimos
porque no tenemos cagando a nadie
porque queremos hombres y no hijitos.
miércoles, 25 de febrero de 2009
LOS IMPRESCINDIBLES
Dicho brindis se realiza copa en mano al grito de “por Los Imprescindibles” seguido de las carcajadas y risotadas que provocan el suceso. Ahora bien, ¿a quiénes nos referimos concretamente? Como ya se imaginarán no nos referimos a los todoboludos. ¿Quiénes son los imprescindibles que colman nuestros días?
Dícese del engendro polimorfo proveniente del género masculino con características particulares q le dan su nombre.
Nadie puede realizar el trabajo pesado o los esfuerzos físicos como los imprescindibles. O sea… no es algo que no podamos solucionar, pero con su ayuda eficaz y desinteresada el trabajo forzoso no lo es como sin ella. Son aquellos hombres a los cuales una recurre en los momentos en los que con su asistencia nos alivianaría el trabajo, por ejemplo: una mudanza, cambiar una rueda pinchada, subir al 5° por escalera tu futón nuevo, etc. Puede ser un padre, hermano, socio, amigo, vecino, transeúnte casual… no importa, viene como anillo al dedo para los fines necesarios.
Hay una función fundamental de los imprescindibles en nuestra vida que es trabajo duro también: darnos placer… del mejor. Para eso fueron creados… y nos referimos a toda clase de placeres, masajes, cenas inimaginables, momentos únicos e inolvidables, en definitiva y resumiendo… buenos encuentros. Esos momentos muchas veces no implican un gasto de dinero, son gasoleros pero valen la pena y merecen un brindis una vez por semana.
Los imprescindibles merecen un brindis por un motivo más y el más importante por cierto: el encare inteligente…
Son esos tipos q logran hacer de cualquier momento una charla productiva, pueden sostener un tema, jugarse por sus ideas, plantean ideales, sueñan con algo, aunque sea una sociedad utópica o ideal. Pueden divertirse con humor ácido, entender el doble sentido, comprender códigos. Entienden que las damas no tenemos dueño y no es una obligación estar con ellos, simplemente una elección. No necesitan estar bronceados o musculosos… cuenta con otras armas.
Definitivamente, juegan otro juego. No entienden tu sonrisa como un “vamos a la cama”, ni una charla como un posible riesgo. Pueden tomarse un porrón para ver que onda, sin perseguirse ni entrar en pánico.
Son jugadores distintos. Pueden generar nuevas estrategias, una producción sinfín de recursos con un contenido diferente, atrayente, innovador.
Un hombre así puede no ser llamativo a simple vista, puede pasar desapercibido ante nuestros ojos por su pinta de maestro de música de escuelita rural. Sin embargo detrás de ese disfraz de hombre invisible, hay un imprescindible, q despierta nuestros sentidos y nos hace reparar en ese preciso instante de q lo q tenemos frente a nosotras es un jugador diferente, un experimentado, un engendro de otro planeta.
Rarísimo. Peligrosísimo. Hermosísimo.
Es inteligente en su hablar, perspicaz, preciso en sus movimientos, magnético.
Un hombre, chicas… no un príncipe, eso déjenselo a Blancanieves, porque encima los príncipes de cuentos tenían pinta de putos o engreídos. Tranquilas, esos no existen, nunca existieron. Esos eran un todoboludo más. Se imaginan a alguno de esos criticando al gobierno o leyendo Feimann o Galeano??? Naaah
Un hombre a secas, con rollos, estress, cansancio, pero también avidez de cultura, curiosidad, aventuras.
A veces los imprescindibles, son tus amigos o el novio o ex novio de una amiga, lo cual lo hace entrar en la categoría de imprescindible intocable. Ese fue hecho para mirarlo o admirarlo. Y basta.
Chicas, créanlo, de estos también hay… los todoboludos son mas vistosos entonces parecen mayoría… pero no! Los imprescindibles existen. De estos también hay
lunes, 23 de febrero de 2009
LOS TODOBOLUDOS
En estos términos, nos referimos a una subespecie dentro del género masculino, amplio y surtido por cierto, pero descriptible y predecible por la sagacidad de varoneras con experiencia.
Pasaremos a describir en detalle para que puedan ser descubiertos y puedas cuidarte de ellos, varonera principiante.
Dícese del energúmeno capaz de lograr que una conversación (puede leerse como encare) potencialmente productiva no lo sea, mediante frases poco felices, vacías y trilladas, generando sin mayor remedio, el hastío, aburrimiento y sensación de “esto ya lo escuche mil veces” en la oyente. Esta situación puede darse en los contextos más amplios imaginables pero para jugar este partido podríamos decir que para el todoboludo,
El más representativo de la categoría es el energúmeno que no logra distinguir la diferencia entre una mujer y una orangutana del zoo y cree que puede convencerte de tener sexo dentro de 15 minutos con las guarradas menos sutiles que puedas imaginar… No son tan comunes antes de las 4 de la mañana pero si después de una noche de alcohol. Se diferencia del borracho común y silvestre por el discursito guarro pero armado y ensayado.
Dentro de las posibilidades se suelen encontrar fácilmente
1- el metrosexual
Su look es casual pero obsesivamente cuidado, el clásico metrosexual bronceado, suele lucir remeras A+ (viste de esas que dicen TUTTI, justamente se refieren a este punto: TUTTI BOLUTTI). Esta prenda, especialmente diseñada para dejar denotar unos bíceps trabajados y una espalda digna de ser untada con bronceador… estas características suelen seducir a simple vista y logran que detengamos nuestra mirada en este tipo de hombre… hasta que habla. Se rige bajo el concepto la imagen lo es todo.
Todo esto acompañado por un grupete de reidores, convencidos (como él), que son sexies, geniales y divertidos. También puede estar aderezado con un auto llamativo (si esta tuneado es un todoboludoGOLD), alguna botellita de champagne o algo así y cualquier otro condimento que sea considerado por la especie como símbolo de poder o protagonismo.
El protagonismo es una característica esencial de todos los perfiles… por momentos se vuelve pedante y si toleras más de media hora su conversación, puede hacerte creer que tu vida no tiene sentido sin él.
2- El Pavote
Tiene 30 años pero todavía está en la edad del pavo, tiene conceptos tan ambiguos como insostenibles, no puede tener un diálogo continuado y fluido acerca de un tema y se aburre rápido…no cree en la amistad entre el hombre y la mujer, cree que la hermana es virgen y la mejor mujer del mundo es su mamá. El resto imaginalo, se siente inferior si ganás más y lo más productivo que piensa que podés hacer es tejer un pulóver punto jersey. Cuidado porque por lo general suele tener la intención, oculta bajo la pavada, de ponerse de novio, pero es para dejar tranquila a la mamá o a la abuela, o para convencerse a sí mismo de que es macho. Igual mujeres de 30… no teman, suelen buscarse pendejas bellas, porque no quieren renegar.
3- El camuflado
El todoboludo a veces puede ser descubierto a simple vista y si permaneces a su lado, deberías soportar consecuencias. Sin embargo, algunas veces, puede aparecer camuflado bajo un look de tipo casi interesante… al cabo de un tiempo q empezó a llamar nuestra atención, solo por el hecho de que es raro que un tipo tenga una parla fluida e inteligente o lea algo más que el Olé, termina desplegando su verdadero perfil. Es que el todoboludo tiene una característica particular: no se la banca, tiene miedo q te enganches o que hagas preguntas, que duermas más de dos noches en su departamento o le digas de ir al cine cuando tiene un asadito con los pibes. Así es como un sentimiento tan básico como el miedo le genera automáticamente un ataque de pánico… de repente no contesta los mensajes (que le mandas después de una semana y de dos líneas como para que su cerebro pueda procesarlo sin mayor esfuerzo), por ejemplo: “Hola! como estas? Tomamos un porrón?”o “Nos vemos en estos días dale?”. Está comprobado científicamente que el mensaje que más rápidamente genera los ataques de pánico más profundos y duraderos es “tengo ganas de verte” Naaaaaaa…. olvidate… si es un todoboludo camuflado desaparece como por arte de magia y vos zafaste, claro, porque tarde o temprano iba a mostrar su verdadera personalidad.
Listo, suficiente como para que se haga humo.
Se aterran…. no lo pueden resistir y suponen que te estás enganchando, que estas enamorada perdidamente… no! tenias ganas y el pibe tenia onda, eso era todo…. leyó entre líneas lo que no existe… no, mi amor… tenias onda hasta que te transformaste en un todoboludomas…
La pregunta esencial para este tipo de todoboludo sería: ¿Qué parte de que esto era light no entendiste? ¿Qué parte de que para que yo me enganche tienen que pasar muchas otras cosas, no te quedó en claro? ¿Qué parte de que no busco novio no entendés? ¿Qué parte de que esto caduca con el amanecer te perdiste? Entendelo… con los primeros rayos de luz esta historia se desvanece y volvemos a ser los mismos cumpas de siempre… Sólo quería mimos y eras como una rareza masculina si consideramos la media que es habitué de los boliches, solo eso…. te comiste cualquiera… te transformaste en un todoboludo que no se la banca.
Por eso, querida compatriota no te dejes engañar… huye a tiempo y estarás a salvo. Si te quedas con un todoboludo, tarde o temprano te dejará por un gato llamativo para no perder el lugar entre sus amigos o te aburrirá tanto que te vas con un poeta pobre que diga cosas inteligentes antes q seguir escuchando las boludeces aprendidas y archirepetidas en fotocopias del todoboludo.